El tema expuesto tiene su base fundamental en el análisis sobre el aprendizaje en las personas adultas. Trata de enfocarlo a la actualidad realizando diversos matices y pequeños análisis sobre la sociedad actual y todo lo que ello conlleva. Y es hacia esto precisamente, donde se encuentra orientado el primer apartado donde se nos define con claridad el concepto de aprendizaje, así como los objetivos que tiene que cumplir en base a la nueva cultura imperante en nuestra sociedad. Un aspecto que me gustaría resaltar aquí, sería un comentario del libro sobre que la enseñanza y el aprendizaje son términos interrelacionados, y es que en mi opinión, esto es totalmente cierto. No se puede llevar a cabo la una sin la otra, es decir se necesitan mutuamente para que ambas se lleven a cabo correctamente. Esto es porque un alumno o cualquier persona no puede aprender bien sin que se le haya expuesto una buena enseñanza, a la vez que esta misma no se realizaría sino se enfocara para que alguien aprendiera.
En el capítulo también se nos adjunta las fases que contiene un aprendizaje adecuado, cuyo único fin es el de provocar en las personas un aprendizaje autónomo o lo que los autores llaman aprender a aprender. En mi opinión, es esto lo que requiere nuestra sociedad actual que se encuentra en constante proceso de cambio de estructuras y conocimientos por lo que nos trae como consecuencia un continuo cambio de saberes, conocimientos, aptitudes y valores en nosotros mismos. La mejor forma de realizar esto es por medio de una enseñanza que nos muestre las herramientas, técnicas y estrategias de aprendizaje necesarias (tal y cómo se muestra en el apartado tres) para poder evolucionar nosotros mismos sin tener que depender de nadie ni de nada, sólo de esta manera seremos autónomos en nuestro aprendizaje y podremos adaptarnos convenientemente, y si lo creemos necesario o no a nuestro contexto social. Y es también, en mi opinión, lo que necesitan muchas personas adultas o mayores en este momento porque muchos de ellos/as se encuentran en situaciones de bastante riesgo social que pueden desembocar en una exclusión social permanente en el caso de las personas mayores (ancianas), o en el caso de las personas adultas en una situación complicada que les podría dejar sin la posibilidad de obtener un trabajo remunerado.
Es por ello, en mi opinión, por lo que se hace imprescindible el conocer los diferentes modelos y estilos de aprendizaje que tiene cada sujeto con el que se va a intervenir educativamente porque conocerlos nos ayudará a llevar acabo las actividades de planificación de la intervención más adecuadamente y a poder desarrollar con una mayor acierto y seguridad a las personas.
En este punto me gustaría añadir que la clasificación ofrecida por Witkin de dependencia e independencia de campo no me parece demasiado acertada porque, bajo mi punto de vista, los que tienen una mayor dependencia de campo actualmente son los jóvenes, ya que necesitan de modelos de referencia. Para comprobar esto, solo hay que mirar al aquí y ahora donde nos encontramos con jóvenes carentes de personalidad que se guían por cualquier referencia: grupos de rap, televisión, los llamados canis, etc. Son ellos los que se encuentran sin modelos de referencia concretos y beneficiosos por lo que sería a ellos a quiénes les haría falta un marco social de referencia para poder formular sus creencias, aptitudes y sentimientos desde un principio. En consecuencia, el modelo de Kolb y Fry (que dice todo lo contrario) me parece más correcto.
Por último anotar, que me parece bastante productivo el conocer los elementos bloqueo y las mejoras que podemos realizar para cambiar o modificar nuestros estilos de aprendizaje, así como el haber conocido las estrategias y técnicas de aprendizaje que podremos utilizar en un futuro como educadores sociales. Como siempre, la parte práctica, para mí es utilísima e importantísima.
En el capítulo también se nos adjunta las fases que contiene un aprendizaje adecuado, cuyo único fin es el de provocar en las personas un aprendizaje autónomo o lo que los autores llaman aprender a aprender. En mi opinión, es esto lo que requiere nuestra sociedad actual que se encuentra en constante proceso de cambio de estructuras y conocimientos por lo que nos trae como consecuencia un continuo cambio de saberes, conocimientos, aptitudes y valores en nosotros mismos. La mejor forma de realizar esto es por medio de una enseñanza que nos muestre las herramientas, técnicas y estrategias de aprendizaje necesarias (tal y cómo se muestra en el apartado tres) para poder evolucionar nosotros mismos sin tener que depender de nadie ni de nada, sólo de esta manera seremos autónomos en nuestro aprendizaje y podremos adaptarnos convenientemente, y si lo creemos necesario o no a nuestro contexto social. Y es también, en mi opinión, lo que necesitan muchas personas adultas o mayores en este momento porque muchos de ellos/as se encuentran en situaciones de bastante riesgo social que pueden desembocar en una exclusión social permanente en el caso de las personas mayores (ancianas), o en el caso de las personas adultas en una situación complicada que les podría dejar sin la posibilidad de obtener un trabajo remunerado.
Es por ello, en mi opinión, por lo que se hace imprescindible el conocer los diferentes modelos y estilos de aprendizaje que tiene cada sujeto con el que se va a intervenir educativamente porque conocerlos nos ayudará a llevar acabo las actividades de planificación de la intervención más adecuadamente y a poder desarrollar con una mayor acierto y seguridad a las personas.
En este punto me gustaría añadir que la clasificación ofrecida por Witkin de dependencia e independencia de campo no me parece demasiado acertada porque, bajo mi punto de vista, los que tienen una mayor dependencia de campo actualmente son los jóvenes, ya que necesitan de modelos de referencia. Para comprobar esto, solo hay que mirar al aquí y ahora donde nos encontramos con jóvenes carentes de personalidad que se guían por cualquier referencia: grupos de rap, televisión, los llamados canis, etc. Son ellos los que se encuentran sin modelos de referencia concretos y beneficiosos por lo que sería a ellos a quiénes les haría falta un marco social de referencia para poder formular sus creencias, aptitudes y sentimientos desde un principio. En consecuencia, el modelo de Kolb y Fry (que dice todo lo contrario) me parece más correcto.
Por último anotar, que me parece bastante productivo el conocer los elementos bloqueo y las mejoras que podemos realizar para cambiar o modificar nuestros estilos de aprendizaje, así como el haber conocido las estrategias y técnicas de aprendizaje que podremos utilizar en un futuro como educadores sociales. Como siempre, la parte práctica, para mí es utilísima e importantísima.
Por todo ello, este tema me ha parecido importante y productivo ya que, seguro, nos servirá para encaminar nuestras intervenciones en un futuro.
Un saludo. Seguiré informando...

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